María Enríquez de Luna
María Enríquez de Luna (1474 - Gandía, 1539), fue hija de Enrique Enríquez de Quiñones, hijo del almirante Fadrique Enríquez y de su segunda mujer, Teresa Fernández de Quiñones, fue señor de Villada, Villavicencio, Orce y Baza y mayordomo mayor de su sobrino Fernando II de Aragón. Su madre fue María de Luna y Herrera, hija de Pedro de Luna y Manuel, señor de Fuentidueña e hijo natural del condestable Álvaro de Luna, y de Elvira de Herrera y Ayala.
Duquesa regente:
Enterada de la muerte de su segundo marido, acaecida en Roma, el 14 de junio de 1497, tomó posesión de todos los dominios: el ducado de Gandía, el Castillo de Bayrén, los lugares de Bellreguart, Jeresa y Alcódar, los señoríos de Corbera, Llombay y Turís, la Vall de Gallinera y la Vall de Ebo y el castillo y lugar de Chella, en nombre de su hijo, marcando el fin de las injerencias papales en el gobierno del ducado.
María Enríquez continuó con la política de sus antecesores de consolidar el dominio territorial sobre el ducado, adquiriendo los lugares y alquerías de Miramar , Beniopa, Benicanena, Benipeixcar, la Alquería Nueva y el Rahal (Real de Gandía), y la baronía de Castelló de Rugat que incluía los lugares de Castellón, Rafalet y Ayelo.
Consiguió que su suegro, el papa Alejandro VI elevara la categoría de la iglesia principal de Gandía a colegiata. Además cedió el derecho de patronato al duque y a sus descendientes y realizó obras (como el alargamiento de la nave). También realizó obras de ampliación (destacando el claustro superior) en el Monasterio de San Jerónimo de Cotalba, que gozará de su protección.
En 1506 vendió el ducado de Sessa y los principados de Tricario, de Teano y Carinola, que su hijo había heredado de su marido, el comprador fue el rey Fernando II de Aragón, pero este los revendió al rey Alfonso II de Nápoles.
Retiro y muerte
Acordado el matrimonio de su hijo y heredero con Juana de Aragón y Gurrea, María Enríquez dejó el gobierno del ducado en 1511 e ingresó en el convento de Santa Clara de Gandía con el nombre de sor Gabriela. Se convirtió en abadesa del convento en 1530 y falleció nueve años después.
